Deja de auto sabotearte (y ser tu peor enemigo) ​

Crecer implica cambiar y cambiar es salir de tu zona de confort; se dice fácil pero tenemos un enemigo silencioso que nos los impide: el auto sabotaje.

¿Cómo dejar de auto sabotearte? Para nuestra mente es más fácil asimilar lo malo que elegir salir de piloto automático; lo que maneja nuestra cotidianidad son los hábitos, que son tan difíciles de adoptar como de desprender. Por eso, en ocasiones somos nosotras mismas quienes nos impedimos cumplir nuestros deseos: un cambio radical de hábitos se traduce en un intenso trabajo interior.

Tú puedes querer lo mejor para ti, cambiar algo para alcanzar una meta que lleva meses revoloteando en tu cabeza. Pero más seguido que no, son tus mismos pensamientos quienes ponen el freno de mano. A ver, ¿cuántas de estas justificaciones te suenan conocidas? Sí, es una manera inicial para saber cómo dejar de auto sabotearte

· No sé si sea el mejor momento

· Mejor empiezo otro día

· Hoy no tengo tiempo

· Estoy cansadísima

Pueden sonar como simples pretextos pero son piedritas que vamos tirando sobre el camino hacia nuestros objetivos, ¡es el cerebro manipulando nuestra voluntad a la acción! Es su mecanismo de defensa para protegernos y evitar posibles sufrimientos o situaciones desconocidas y fuera de nuestro control. Se llama resistencia al cambio y suena temible pero recuerda, es tu cerebro y pueden trabajar de la mano. ¿Lista para poner manos a la obra?

Vamos hacer un test rápido para que descubras tu nivel de auto sabotaje diario; califica las siguientes afirmaciones del 1 al 10:

• Empiezo algo nuevo con mucha emoción pero rara vez lo acabo.

• Pospongo todo hasta el último momento cuando más estrés me da hacerlo.

• Soy tan perfeccionista que nada parece lo suficientemente bien hecho.

• Soy experta en poner excusas que parecen muy válidas.

• Me cuesta muchísimo trabajo cumplir mis promesas.

• Cuando necesito hacer un cambio en mi rutina o en mis procesos conocidos, me invade el miedo.

Si en más de tres afirmaciones te calificaste con más de 6, estás metiéndote el pie; seguramente te sientes frustrada y no logras avanzar en tus objetivos. La solución a esto es manejar tu auto sabotaje. ¿Sabes cómo funciona un coche? Tiene un acelerador para seguir y un freno para detenerse; pero no puedes usar los dos al mismo tiempo, ¿correcto? Es igual con tu proyecto de vida: tu pie debe estar siempre en el acelerador y usar el freno solo para recapacitar y tomar conciencia; los cambios significativos van de la mano con estos conflictos internos. Ojo, la palabra aquí es consciencia. Las riendas de tu vida las toma tu conciencia despierta, no tu cerebro en piloto automático.

Si tienes miedo de usar el acelerador porque no sabes a dónde te va a llevar, aquí te dejo un ejercicio de nueve pasos, para ir perdiendo miedo a pisar a fondo.

Reconoce tus pensamientos

Toma conciencia de tus pensamientos y tu auto sabotaje terminando estas frases con lo primero que te venga la mente: Me da miedo, me preocupa. 

Trabaja con tus creencias limitantes

Tus creencias condicionan tu realidad; para cambiar tu realidad, cuestionar tus pensamientos limitantes, frases negativas que te repites todo el tiempo con tal de no cambiar tus hábitos. Piensa en tres de ellas y después, en su contraparte, tu decreto. Escríbelas a mano para que tengan mayor efecto, por ejemplo:

Frase limitante: Yo nunca termino lo que empiezo 

Decreto: Yo siempre termino lo que me propongo

Eleva tu autoestima

Este paso no tiene ni una palabra de tus errores, faltas o disgustos. Por ahora vas a hacer una lista de tus 10 fortalezas o características positivas.

Empieza con pequeños cambios

No tienes que cambiar diez o quince cosas de hoy a mañana; si no sabes por dónde empezar, regresa al paso 2 de este ejercicio y elige un decreto sobre el cual trabajar esta semana. Así vas construyendo o fortaleciendo la confianza en ti misma.

Por ejemplo, si lo que más quieres es escribir un libro, no te sientes hoy frente a la computadora y esperes escribir las primeras cien páginas. HOY define el tema y busca en internet una plática TED de algún escritor que te inspire.

Analiza tu entorno

Sé consciente de la influencia de tu entorno y las situaciones que podrían jugar en tu contra. Por ejemplo, si tu meta es comer más sano pero tu refri y alacena están repletos de comida que no te alimenta, solo te llena, vas a empezar este camino en reversa. Tu entorno ejerce una gran influencia sobre tu resultado.

Cambia tu diálogo interno

Es importante darte cuenta cómo te hablas, cómo te cuentas las cosas. Si te criticas, te juzgas y te faltas al respeto, estás condicionando tus decisiones. Cada vez que te sorprendas hablando mal de ti acuérdate que es tu cerebro intentando protegerte de algo que desconoce. Cambia tu discurso destructivo por uno apapachador.

Genera rutina ganadoras

Ya dijimos que los primeros pasos son pequeños, conscientes y hablándote bonito. Haz una lista de las cosas que te motivan y pregúntate: ¿para qué quiero hacer esto? Visualiza quién eres antes y después, ¿qué versión te gusta más?

Afronta los miedos

O más bien, asume que vas a tener miedo, pero habla con tu miedo, explícale que a partir de hoy puede ser tu copiloto pero ya no le toca manejar. Puede hacerte ver que algo es desconocido y que tal vez no resulte, pero esas advertencias no van a paralizarte.

Haz tu plan de acción

Ya sabes a dónde quieres llegar, ya sabes qué cambios necesitas a hacer y ya estás calentando motores mejorando tu relación con el miedo. Ahora debes ejecutar. Escribe tu plan semanal: qué harás cada día, cómo vas a calificar tus esfuerzos, qué herramientas necesitas, en quién vas a apoyarte. Compártelo con tus amigas, con tu mamá, con tu pareja; contarle a los demás que estás lista para encontrar un mejor camino es una gran manera de comprometerte contigo misma y tener porristas que también quieren lo mejor para ti.

¿Qué plan tienes y qué harás diferente esta semana para poner en práctica lo que leíste hoy?